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Los neutrófilos que son y como actuan

neutrofilo y sistema inmune

El sistema inmunológico es un compendio de células y moléculas complejo. Como vimos en este artículo sobre linfocitos, el sistema inmunológico es una parte esencial de nuestro organismo. Analizados los linfocitos, hoy vamos a continuar desvelando los secretos de los neutrófilos.

1.     ¿Qué son los neutrófilos?

 

Los neutrófilos son células inmunitarias pertenecientes al grupo de los glóbulos blancos o leucocitos. La característica de estas células es que son fagocíticas. Pero, ¿Qué son exactamente? ¿Cuál es la función de los neutrófilos? Comenzaremos por el principio e iremos desglosando todos los detalles a continuación para poder comprender mejor porqué son tan importantes.

 

Los leucocitos o glóbulos blancos

Un leucocito es una célula sanguínea responsable de la respuesta inmunitaria de nuestro organismo. Cuando un agente enemigo o patógeno entra en contacto con nuestro cuerpo, los leucocitos serán los responsables de combatirlo.

Los leucocitos viven en la sangre de nuestro organismo y se originan tanto en la médula ósea como en los tejidos linfáticos. Dentro de la médula ósea, nacen a raíz de unas células multipotenciales llamadas células madre hematopoyéticas o hemocitoblastos.

Leucocitos Fagocíticos

Existen varios tipos de leucocitos y, dentro de ese grupo, tenemos el subgrupo de los denominados fagocíticos. Los leucocitos fagocíticos reciben su nombre gracias a su función primordial: fagocitar antígenos. Digamos que, a grandes rasgos, cuando un antígeno o amenaza es detectado en nuestro organismo, algunos leucocitos lo “reconocen” (linfocitos T) después van otros leucocitos a “marcarles” (linfocitos B) y, después van los leucocitos fagocíticos a “comérselos” junto con la célula afectada.

Leucocitos granulocitos

Dentro del grupo de los leucocitos fagocíticos, encontramos los granulocitos y los agranulocitos. Los granulocitos son leucocitos polimorfonucleares ya que pueden presentar formas variables de su núcleo celular. Además, se caracterizan por tener pequeños gránulos de colores variopintos en su citoplasma.

Infografía 1. Neutrófilos

Los linfocitos granulocitos se crean a raíz de los mieloblastos. Los mieloblastos se forman en el interior de la médula ósea, al igual que los monoblastos y los megacariocitos. Por otro lado, se trata de son un tipo de glóbulo blanco inmaduro que adquiere su madurez evolucionando en glóbulos blancos maduros granulocitos.

Cuando el mieloblasto ha evolucionado con la madurez, podrá ser de tres tipos diferentes: basófilo, eosinófilo o neutrófilo. ¿Qué tienen de particular estas tres células que las difiere de los monocitos o de los linfocitos? Simplemente tienen gránulos específicos en su citoplasma. Es importante decir que son específicos ya que, granulocitos y agranulocitos poseen gránulos inespecíficos conocidos como lisosomas.

Leucocitos Agranulocitos

Estos leucocitos pueden tener su origen en la médula ósea a través de los monoblastos inmaduros o en el tejido linfático a través de los linfoides. En este caso, deberemos hacer una distinción, ya que no todos los linfocitos agranulocitos son fagocíticos. Solamente lo son los monocitos y las células dentríticas. El resto, los linfocitos B, T y natural killers, no fagocitan. Podrán matar células con antígenos, pero no mediante la fagocitación.

Dentro de los leucocitos agranulocitos fagocitos encontramos a los monocitos que dan lugar a los macrógafos. Los macrófagos son los fagocitadores por excelencia. De hecho, su nombre deriva de “gran comedor” y forman parte de la primera línea de defensa natural del cuerpo humano. Forman parte del sistema inmune innato del cuerpo humano.

 

Los neutrófilos

Desglosado un poco el esquema de creación de los glóbulos blancos, podemos empezar a definir qué es un neutrófilo. Los neutrófilos son el tipo de glóbulo blanco más común dentro de nuestro organismo. Un adulto sano puede tener una concentración de neutrófilos en torno al 70% del total de los leucocitos en sangre.

Este tipo de leucocito se encarga de defender al organismo de los ataques de los antígenos. La diferencia de otras células defensivas como los linfocitos, los neutrófilos serán los que respondan en primer lugar al ataque. Digamos que, en una competición entre atletas, los neutrófilos serían los “velocistas”, puesto que son los que llegan al sitio de la infección de manera prácticamente inmediata. Pueden tardar, como máximo, una hora. El proceso por el cual estas células inmunes llegan tan rápido al lugar de la infección se conoce como quimiotaxis. La quimiotaxis es la capacidad de algunas células de dirigirse hacia donde tienen que hacerlo (por ejemplo, un espermatozoide se dirige siempre hacia el óvulo o la atracción por las feromonas).

Recuento de Neutrófilos

Como hemos especificado más arriba, los neutrófilos pueden ocupar hasta el 70% del total de leucocitos en sangre de un adulto sano. Esto se puede especificar en datos absolutos resumiendo en que un adulto sano suele tener de 1.500 a 8.000 neutrófilos por microlitro de sangre.

 

2. Cómo actúan los neutrófilos

 

El Sistema Inmunológico está diseñado para saber cómo actuar ante la presencia de un agente patógeno extraño. El proceso es sencillo, cuando nuestro organismo reconoce algo extraño, comienzan a emitirse una serie de señales, entras las que reciben los neutrófilos para poder ir corriendo al lugar de origen de la infección.

Una vez en el lugar de origen, los neutrófilos tienen tres pautas de actuación diferentes:

Fagocitosis de los neutrófilos:

La fagocitosis es una de las maravillas biológicas que nos ofrece nuestro organismo. LA fagocitosis se podría resumir como la capacidad que tiene una célula de “engullir” o comerse otras células o partículas del organismo.

Como hemos visto más arriba, no todas las células disponen de esta habilidad, ya que es una función muy especializada. Entre las células que sí disponen de esta habilidad encontramos a los monocitos, los macrófagos, las células dentríticas y a nuestros amigos los neutrófilos, considerados como los fagocitos profesionales.

Pero, ¿en qué consiste exactamente la fagocitosis? En primer lugar, el antígeno ha de ser reconocido por nuestro sistema inmunológico. Una vez reconocido, se inicia un envío masivo de señales que hacen que la célula fagocita empiece a crear una serie de prolongaciones desde su membrana denominados seudópodos, los cuales rodearán al antígeno y lo engullirán. Una vez introducido el antígeno o partícula dentro de la célula, quedará dentro de un compartimento denominado “fagosoma”.

Dentro del fagosoma de la célula fagocita, los lisosomas internos de la célula comenzarán a producir proteínas llamadas “enzimas proteolíticos” que se encargarán de romper y descomponer al antígeno o partícula extraña.Infografía 2. Fagocitosis de los neutrófilos

 

Desgranulación de los neutrófilos:

La desgranulación es otro de los procesos defensivos celulares que los netrófilos son capaces de realizar. En este proceso, se liberan moléculas citotóxicas antimicrobianas desde los gránulos que se encuentran en el interior de las células granulocitas, los mastocitos y ciertos linfocitos como los natural killers y los linfocitos T citotóxicos.

 

Trampa de neutrófilos extracelular:

Los neutrófilos tienen un papel importantísimo dentro del sistema inmune innato. Son los encargados de combatir a los agentes externos o patógenos en primera línea de defensa. Aparte de la fagocitosis, se ha descubierto no hace mucho que los neutrófilos tienen la capacidad de capturar a las bacterias a través de estructuras extracelulares compuestas de ADN y proteínas antimicrobianas. Estas estructuras se denominan trampas extracelulares de neutrófilos.

¿Qué son las trampas extracelulares?

Estas trampas de neutrófilos extracelulares son una especie de malla de fibras de ADN con contienen histonas y proteínas antimicrobianas liberadas por los neutrófilos. ¿Cómo funcionan? Atrapando a los microbios e inmovilizándolos una vez que caen en estas redes. Una vez allí, se encontrarán con una dosis mortal por de agentes antimicrobianos que lo destruirá.

No sólo los neutrófilos son capaces de generar estas trampas extracelulares. Los eosinófilos y los mastocitos también son capaces de liberarlas. Y, entre los patógenos que son capaces de eliminar encontramos los estafilococos, la microbacteria de la tuberculosis, la leishmania o al hongo de la candida. Además, también ayudarían a la eliminación de otros patógenos de mayor tamaño que no pueden ser eliminados mediante la fagocitosis.

Como estrategia defensiva, tiene múltiples ventajas. En primer lugar, constituye una barrera de contención que previene la diseminación del patógeno. Y, en segundo lugar, estas trampas mantienen un alto nivel de agentes antimicrobianos, lo que nos ayuda a reducir el daño causado por los microbicidas en nuestros tejidos.

Infografía 3. Trampa extracelular neutrófila

 

En la figura anterior vemos que la trampa extracelular (NET a partir de ahora) puede se provocada por una activación directa o indirecta al neutrófilo. Esto es, los neutrófilos pueden producir las NETs de manera natural o este proceso puede ser forzado por plaquetas activadas. Este ultimo caso se suele dar en graves casos de sepsis y es súper rápido, prácticamente inmediato en condiciones de flujo normal.

Pero es importante decir que esta función, al igual que es beneficiosa para nuestra salud, también puede conllevar riesgos. Por ejemplo, un sistema con una alta producción de NETs, puede llegar a producir microtrombos capilares y problemas de circulación.

 

Los neutrófilos son células que, a pesar de su corta vida, son esenciales para una correcta respuesta inmune. Un neutrófilo, cuando no está activado, tiene una vida media de entre 4 a 10 horas, por lo que están en constante reproducción. Por otro lado, un neutrófilo morirá automáticamente después de la fagocitación de un agente patógeno, dando lugar a la pus en una infección.

 

3.     Neutropenia: Nivel de neutrófilos bajos

 

Para un adulto sano, el nivel de neutrófilos en sangre puede ser de hasta el 70% de los leucocitos totales. Resumiendo, el valor normal de neutrófilos se encuentra entre los 2.000 y los 7.500 por microlitro de sangre. Pero, puede ser que el nivel de neutrófilos sea inferior al mencionado, dando lugar a la neutropenia.

La neutropenia puede ser causada por diversas condiciones y enfermedades y afecta directamente a la capacidad de respuesta inmune de nuestro cuerpo ante ataques de antígenos.

La neutropenia puede ser clasificada según su nivel de gravedad:

  • Neutropenia leve: Entre los 1.000 y los 1.500 neutrófilos por microlitro de sangre. Existe un riesgo mínimo de infección.
  • Neutropenia moderada: Entre los 500 y los 1.000 neutrófilos por microlitro de sangre. Están expuestos a un riesgo moderado de infección.
  • Neutropenia grave: Estos pacientes tienen un nivel inferior a los 500 neutrófilos por microlitro de sangre. Tienen un alto riesgo de infección.

¿Cuáles son los síntomas de los neutrófilos bajos o neutropenia?

Como habréis podido adivinar, el síntoma más claro es la susceptibilidad a las infecciones bacterianas. Aunque también afectará a la producción de neutrófilos en la médula ósea.

Lo más habitual es que las personas con neutropenia sean propensas a infecciones en la piel a causa de bacterias como el Estafilococos, además de infecciones en el aparato gastrointestinal y en el urinario.

Por otro lado, son habituales las infecciones por hongos en las mucosas, como la cándida o por virus como el herpes.

La neutropenia suele pasar desapercibida y suele ser descubierta cuando se desarrollan graves infecciones. Los síntomas que suelen ser determinantes en el diagnósticos son la fiebre alta e infecciones que dan como resultado úlceras en la boca, diarrea, ardor al orinar (cistitis), dolor de garganta… Además de escalofríos y malestar, debilidad y tos o falta de aire (disnea)

Causas de los neutrófilos bajos o neutropenia

Hoy en día conocemos dos causas principales para la neutropenia: la disminución de la producción de neutrófilos y la destrucción automática de los mismos después de ser producidos por el sistema. Ambas opciones pueden asociarse tanto a condiciones médicas como a malos hábitos:

  • Leucemia: Este tipo de cáncer es muy agresivo ya que sustituye a la médula ósea por las formas tempranas de los leucocitos. Por lo que las células cancerígenas impiden que se produzcan glóbulos blancos maduros saludables.
  • Anemia Aplásica: Esta enfermedad conlleva a una disminución anormal de las células de la sangre debido a que la médula ósea no está funcionando como debiera.
  • Infecciones bacterianas y virales: La presencia en nuestro cuerpo de virus como el VIH, la malaria o la tuberculosis pueden causar un nivel de neutrófilos bajos en sangre.
  • Quimioterapia y radiación: estas terapias son muy agresivas y pueden ser causa de la neutropenia.
  • Hiperesplenismo: esta enfermedad produce una destrucción prematura de las células sanguíneas por parte del bazo.
  • Trastornos congénitos: existen trastornos congénitos de las funciones de la médula ósea, así como trastornos en la producción concreta de neutrófilos, como el síndrome de Kostmann.
  • Malos hábitos: el alcoholismo es una causa muy común de neutropenia.
  • Otras enfermedades: hepatitis, lupus, salmonella o septicemia.

Tratamiento para los neutrófilos bajos:

Aunque la neutropenia puede ser muy perjudicial para nuestro sistema, no se puede tratar directamente como enfermedad. Deberemos siempre ir a la causa subyacente, la enfermedad que la provoca.

Por otro lado, si un paciente con neutropenia presenta alguna infección, se le tratará con antibióticos y antimicóticos.

Pero, como hemos visto antes, depende del nivel de gravedad de la neutropenia. Los pacientes con una neutropenia grave, deberán ser tratados con mascarillas y guantes, extremar las condiciones higiénicas y usar salas exclusivas para el mismo. Todo con tal de disminuir el riesgo de exposición a agentes infecciosos. Mientras tanto, se le suministrarán tratamientos como los corticosteroides que fomenten el crecimiento de leucocitos.

 

4.     Neutrofilia: Nivel de neutrófilos altos

 

La neutrofilia es una condición que presenta un nivel elevado de neutrófilos en sangre. Normalmente es una condición temporal causada por una infección. Cuando el sistema inmune de nuestro organismo desencadena una respuesta inmune ante el ataque de un antígeno, los neutrófilos comienzan a reproducirse y a viajar hasta el lugar de la infección, por lo que es normal tener un nivel de neutrófilos en sangre superior a lo normal.

¿Cuáles son los síntomas de los neutrófilos altos o neutrofilia?

La neutrofilia en sí es asintomática, es decir, no presenta síntomas. Pero sí que vamos a encontrar los síntomas y signos de la enfermedad subyacente que dio lugar al aumento de los neutrófilos.

Así, todos los síntomas y signos se asociarán directamente a una infección. Y, por ende, a una respuesta inmune por parte del organismo:

  • Infección: Como hemos visto, la neutrofilia se debe normalmente a una infección, por lo que podemos considerar a la propia infección como síntoma de la neutrofilia.
  • Hipotermia: dependiendo del tipo de infección que haya desencadenado la neutrofilia, se puede producir una disminución de la temperatura corporal.
  • Fiebre: La fiebre es una respuesta del sistema inmune ante las infecciones. Normalmente, la fiebre es señal de que los valores de neutrófilos en sangre están elevados.
  • Sangrado, disnea respiratoria, tos y fatiga: pertenecen al top 5 de los síntomas por infección, por lo que tenían que estar en esta lista.

Causas de los neutrófilos altos o neutrofilia

Los neutrófilos se crean en la médula ósea y son liberados a la sangre cuando nuestro sistema inmune percibe una amenaza o infección. Pero, también, se asocia la neutrofilia con los episodios de estrés.

Cuando una persona está sana, casi todos los neutrófilos permanecen en la médula ósea. Por lo que, si presentamos un volumen elevado de neutrófilos en sangre sabremos que nuestro cuerpo a desencadenado una respuesta inmune.

Entre las causas de la neutrofilia encontramos las infecciones, inflamaciones o trastornos como la leucemia mieloide crónica:

  • Infecciones agudas: Cuando presentamos una infección aguda que se prolonga en el tiempo, desencadenaremos neutrofilia.
  • Quemaduras: Las quemaduras dan lugar a una inflamación que aumentará nuestro nivel de neutrófilos.
  • Medicamentos: como vimos en la neutropenia, algunos medicamentos como los corticosteroides pueden aumentar los neutófilos en sangre.
  • Fumar: el consumo de tabaco también puede desencadenar una respuesta inmune que eleve nuestro nivel de este tipo de leucocitos debido a la inflamación de las mucosas y de las paredes pulmonares.
  • Cirugías e implantes: Este tipo de operaciones desencadenan inflamaciones que pueden generar neutrófilos altos.
  • Actividades físicas extremas y extenuantes: los deportes de alto impacto conllevarán un gran desgaste físico.

Tratamiento de los neutrófilos altos o neutrofilia

Al igual que con la neutropenia, la neutrofilia no se puede tratar como enfermedad en sí. Sino que deberemos atacar a la causa subyacente. Si es producido por una infección, posiblemente se nos administren antibióticos. Si la neutrofilia es debida a algún tipo de medicamento, al rescindir su toma, los niveles de neutrófilos volverán a la normalidad.

 

5.     Diagnóstico

 

Para poder diagnosticar neutropenia o neutrofilia, será necesario realizar un hemograma completo. Para lo cual, deberemos someternos a un análisis de sangre en nuestro centro de salud habitual. Después, nuestra sangre será analizada a través de un examen microscópico. Así podremos evaluar el nivel de neutrófilos que tenemos en sangre.

Por regla general, el médico encargado del examen microscópico se encargará de evaluar el recuento total de leucocitos y su distribución en los diferentes tipos en la sangre. De este modo, el diagnóstico será más preciso y nos permitirá conocer con exactitud si padecemos alguna de las condiciones anormales vistas hoy.

Por todo ello, es importante someternos a chequeos médicos periódicos. Además de mantener un ritmo de vida saludable y practicar deporte para mantenernos activos.

Informacion del Autor

Maria Romero

Redactora de contenidos desde el 2011. Un apasionada de la información. Desde mi punto de vista las noticias actuales a nivel nacional e internacional estan variando contanstemente por los acontecimientos mundiales. Desde lavozdemarbella intentando aportar un punto de vista diferente a las noticias acontecidas de estos ultimos tiempos.

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