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Un billete de ida y vuelta

Su nombre es Norberto Martínez Chiavetta. Es natural de Buenos Aires, Argentina, y tiene 69 años. Le puso a su vida el título de Un billete de ida y vuelta, ya que su padre salió de León y su madre de Troviña, un pueblo de Sicilia, Italia. Él me explicó que le puso este título ya que sus genes volvieron a sus orígenes. Cuando él era pequeño, tenía las aficiones que podría tener un niño cualquiera, como jugar al fútbol, ya que afirma que los niños de antes no tenían la problemática de los de ahora.

Tenía tiempo para jugar, para estudiar. Dice que los niños de hoy en día no tienen tiempo para nada, ya que salen del colegio y a kárate, salen de kárate van a música… No tienen niñez. Su afición de más mayor ha sido la fotografía, aunque nunca ha abierto una tienda suya de fotografías, sino con carácter amateur. Ha concursado algunas veces y ha ganado premios, aunque no como comercial, sino como vocación de joven. Otra de sus grandes aficiones eran las tareas manuales, como los muebles, hacer una instalación eléctrica…

Norberto llegó con 45 años a España. En el año 1974, después de diez años, él se dijo que tenía que ir a conocer el pueblo de su padre, ya que ni éste ni el resto de su familia por motivos económicos podía volver. Cuando llegó a España, sintió que iba a ser el lugar donde seguiría el resto de su vida y afirma que cuando volvió a visitar Buenos Aires, no se arrepintió de lo que hizo. La primera impresión que tuvo de España es que le pareció un país muy alegre en contraste con su país, ya que la gente de su país a su modo de ver eran muy negativas. Dijo que si te rodeas de gente pesimista, tú también te hundes. Él lo que quería era salir de ese ambiente.

Pone especial énfasis en los inmigrantes, y en lo duro que resulta ir a un país desconocido, dejar atrás a toda la familia y empezar prácticamente desde cero. Pero si se pone voluntad y sacrificio las cosas se pueden conseguir, a pesar de las dificultades que te puedan poner. A los 10 años de vivir en España, se murió su mujer, y se quedó con dos hijos, y dos hipotecas, aunque salió adelante. Después de cinco años viudo, se volvió a casar, y afirma que ahora está muy contento con ella. La conclusión que él sacó de la vida fue que hay que trabajar con alegría, ya que con pena no se va a ninguna parte.

No tiene ningún deseo por realizar en esta vida, ya que ha conseguido todo lo que se ha propuesto, aunque sigue teniendo ilusión. Dice que lo que hay que hacer siempre es marcarse un objetivo para adelante, si no tienes ilusiones, es que estás muerto. Sus dos hijos siempre le han apoyado. Cuando se vinieron a España, ellos ya tenían doce años y, aunque podrían haberle llevado la contraria, se vinieron con él. Más adelante, les preguntó si estaban enfadados por lo que él había hecho y le dijeron que no. Han hecho muy buenas carreras los dos: su hija tiene un instituto de belleza y su hijo es el director de la banda de música de Logroño. Gracias a la ayuda de sus hijos y demás familia, ha conseguido salir adelante. Afirma que la unión familiar hace mucho. En el año 2006, volviendo de Buenos Aires, sufrió una trombosis. Por suerte, fue una embolia pulmonar, ya que si le hubiera ocurrido en la cabeza, en el avión no había ningún médico que le pudiera atender. Llegó a España sin darse cuenta de lo que tenía, se lo descubrieron aquí y le salvaron, pero estuvo a punto de morir.

Los mejores momentos de su vida han sido las metas que ha conseguido, ya que para él eso es lo más importante. Levantarse cada día, ir a su finca, ver la luz…, era su gran alegría diaria. El peor momento de su vida, fue cuando murió su mujer, ya que se encontraba en un lugar donde no tenía hermanos, ni primos, ni sobrinos. Además, fue una muerte repentina de 15 minutos debido a un derrame cerebral. Sólo tenía a sus dos hijos y tenía que salir adelante con ellos y con un comercio. Tiene el título de contable, aunque a los 24 años decidió que ya no trabajaba para otros y encaró sus propias empresas. Llegó a reunir más o menos 250 trabajadores en cinco empresas que tenía. En el año 1984 lo dejó todo para empezar otra vez en España.

Él dice que hay que poner esfuerzo e ilusión en hacer cosas. Si uno no llega por cualquier circunstancia, no tiene que pensar que ha fracasado y deprimirse, sino que hay que pensar que ha puesto el empeño.

El fracasado es aquél que no hace nada, deprimiendo además a todos los que están a su alrededor. Dice que hay que luchar todos los días contra lo que te pongan, decir: “Yo puedo con esto”, e ir para adelante. Él ahora está en la UDP (Unión de Pensionistas). Está ilusionado ya que hace viajes con la gente de la asociación; es voluntario, va a ayudar a personas que no pueden salir de su casa, que están solas, a hacerles compañía y a resolverles los problemas que puedan tener.

Afirma que una de las cosas que más le gustan es viajar, conocer. Ha viajado a bastantes lugares de Sudamérica, sobre todo a Argentina, por razones de trabajo. De España conoce prácticamente una punta a punta y de La Rioja conoce todos los pueblos. Además, aquí ha tenido la profesión de peluquero, lo que le ha permitido conocer a gente de todos los niveles y cada vez más lugares de La Rioja

Informacion del Autor

Alberto Montalvo

Alberto Montalvo, periodista especializado en diferentes áreas, le encanta escribir en un medio digital referente en Marbella. Es la voz del pueblo y las noticias actuales.

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